La primera mitad del siglo XX, la música popular de raíz folklórica, una de las corrientes más importantes de en el desarrollo de la música popular chilena, estuvo ligado a una muestra fotográfica y paisajística de la cultura tradicional del valle central chileno. A partir del esfuerzo, primero, de investigadores y folkloristas del ámbito académico y segundo, músicos, se comenzó, desde la década de los 40 y 50, el esfuerzo de recopilar y desenterrar el patrimonio cultural de nuestro territorio a partir de un trabajo de campo directo en diversas zonas del país. Los trabajos recopilatorios de Margot Loyola, Gabriela Pizarro, Violeta Parra y Héctor Pavéz demostraron que la chilenidad no sólo era patrimonio de la cueca y la tonada del valle central. Comenzaron a aparecer distintos paisajes y distintos personajes, muchos de ellos desconocidos hasta entonces, o más bien ignorados: aparecen los personajes errantes reflejo de la pobreza y la desigualdad del campo chileno, las etnias, como la andina y la mapuche, sumidas en el olvido y la marginación.

Durante los años sesenta, a partir de la obra de Violeta Parra, numerosos compositores y músicos profundizarán esta tendencia de música de raíz folklórica ligada a la reivindicación de los sectores sociales marginados y explotados, no sólo chilenos sino de toda latinoamerica, hasta formar lo que se ha llamado la Nueva Canción Chilena. Los Víctor Jara, los Rolando Alarcón, los Patricio Manns, los hermanos Ángel e Isabel Parra, los Inti-Illimani, los Quilapayún y muchos otros con una actitud desafiante y desprejuiciada fundieron un canto influenciado e inspirado en ritmos, instrumentos y géneros musicales de la música popular latinoamericana, la música folklórica-tradicional e incluso, la música docta.

Ligada al proyecto político de izquierda del gobierno de Salvador Allende, la casi totalidad de este movimiento fue exiliada, presa o asesinada tras el Golpe de Estado de las Fuerzas Armadas aquel 11 de septiembre de 1973. Este movimiento que reorientó su actividad hacia la actividad solidaria y de renovación la hizo totalmente desde el exilio. Muchos fueron los años que en Chile el sólo hecho de portar un charango o una quena andina era un delito.

Han existido algunas instancias de retomar esta rica tradición en la escena musical chilena, pero con un tinte imitativo y reivindicativo de un pasado perdido. El trío VEJARA es una de las propuestas musicales que retoma los aspectos de renovación y transformación de la tradición popular, tal como lo hiciera la Nueva Canción Chilena. Basado en un trío de rock, VEJARA se nutre de rítmos folklóricos tradicionales chilenos y latinoamericanos, fruto de su labor investigativa, rehaciéndolos al adaptarlos a su formato logrando una sonoridad novedosa. Es aún más meritoria tal mixtura si consideramos que el sonido rock y la Nueva Canción Chilena siempre se han estado divorciado ya que desde los años setenta, el rock ha llevado la estampa de ser un producto alienante y pervertidor del imperialismo cultural de Estados Unidos para la intelectualidad de izquierda. VEJARA logra una rica mezcla a partir de incoorporar la instrumentación del rock y de paso desprejuicia la guitarra eléctrica frente a la tarka (instrumeto de viento andino).

Sumado a la preocupación temática en torno a la protesta y la reivindicación social que también heredan de la Nueva Canción Chilena, VEJARA encarna como nadie los principios y valores que están detrás de Chileradio.cl y su viaje de colaboración a Cuba. Hemos considerado importante sentar la primera instancia de un permanente intercambio de expresiones culturales que permitan divulgar los valores de la solidaridad, justicia y dignidad de los pueblos latinoamericanos. Estamos seguros que VEJARA puede ser un aporte importante y agradecemos desde ya todo esfuerzo que permita incluir a este grupo musical en el marco de nuestro viaje y poder divulgar su novedosa propuesta musical.